Los tests genéticos permitirán detectar la presencia de una proteína característica de la soja transgénica.
La primera soja transgénica de Monsanto, la RR (resistente al herbicida glifosato, que la firma comercializó bajo el nombre de RoundUp), fue introducida en Argentina en 1996.
Los cargamentos de granos argentinos dejarán de ser controlados compulsivamente por la multinacional agrícola Monsanto para identificar semillas de su nueva soja transgénica, la Intacta RR2, procedentes del mercado negro.
De cara a la próxima, el Gobierno trabaja en el proyecto de una nueva Ley de Semillas, que será enviará al Congreso el próximo agosto.
Argentina es actualmente el tercer exportador mundial de soja y el primero de harina y aceite de esta oleaginosa.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/06/23/actualidad/1466707698_720893.html
