El niño lo dice en perfecto gallego porque Burela representa un modelo de escuela trilingüe en el que muchos quieren mirarse.
Burela, en la Mariña lucense, no es un pueblo turístico en el sentido publicitario de la palabra.
Podemos degustarlo en restaurantes como Casa Miranda, en pleno puerto, donde también ofrecen arroces y mariscos.
En la plaza de la Mariña de Burela un niño pedalea a toda velocidad entre las casetas de la feria del libro.
No comíamos mucho y la señora que nos atendía protestaba: “¿Están ustedes enfermos?”Desde Burela se pueden hacer un par de excursiones magníficas.
Fuente: http://elpais.com/elviajero/2015/09/24/actualidad/1443090359_977773.html
