Lindquist y sus colegas han estudiado a fondo uno de ellos, cuyo gen ya era conocido por los genetistas de plantas.
De este modo, ha descubierto unas 500 proteínas de plantas que tienen las características definitorias de los priones.
Es significativo que muchos de los 500 priones recién descubiertos en plantas tengan funciones relacionadas de un modo u otro con la floración.
El equipo de Susan Lindquist, una de las mayores expertas en estos asombrosos agentes biológicos, los ha descubierto ahora en las plantas, y en plena acción: guardando la memoria del frío en las flores de la descendencia.
La razón por la que los priones pueden actuar como sistemas de memoria es en realidad la misma que los convierte en ocasiones en agentes patógenos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/24/ciencia/1464084789_791430.html
