¿Cómo se llega ahí a partir de una mera sopa química como la que debió caracterizar a la Tierra primitiva?
Los científicos alemanes no llegan a demostrar que la vida comenzó así –por el momento eso es imposible—, pero desde luego lo hacen creíble.
Dar una noticia de hace 4.000 millones de años no parece la mejor forma de labrarse un futuro periodístico.
El químico Thomas Carell y sus colegas de la Universidad de Múnich Ludwig Maximilian presentan en Science un avance importante.
Esta es la hipótesis a la que dan hoy un gran espaldarazo Carell y sus colegas de Múnich.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/12/ciencia/1463066259_929302.html
