Si Guardiola hizo sublime a un elenco de estrellas, la eminencia de Simeone ha consistido en enaltecer el espíritu gremial hasta más allá del paroxismo.
Simeone fue el Simeone que corresponde, lo mismo que Guardiola.
No se puede hacer más con menos, como difícilmente nadie hubiera podido hacer más con más de lo que hizo Guardiola.
Técnicos de tantos contrastes, Guardiola y Simeone tienen un nexo: son dos fanáticos, como ya lo fueron de jugadores, cada cual con su gen.
(GETTY) / EFESiempre al acecho, los lectores de resultados no dudan en simplificar la extraordinaria, por emotiva y fascinante riqueza táctica, semifinal entre el Bayern y el Atlético: todos son Simeone, nadie es Guardiola.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/04/champions/1462369879_037163.html
