Dylan Voller, un aborigen que ahora tiene 17 años de edad, es una de las víctimas de Don Dale.
La primera reacción del gobierno ha sido la destitución del ministro de Servicios Penitenciarios del Territorio Norte, John Elferink.
Jake Roper, uno de los niños aborígenes que aparecen en esas imágenes, ingresó en Don Dale por robar un coche mientras se encontraba sin hogar.
Imágenes de este maltrato y otras de brutalidad similar corresponden a una prisión juvenil de Australia y han sido dadas a conocer en un reportaje televisivo de la cadena ABC.
De pronto entran tres guardias, lo tiran al suelo, lo desnudan y se van con su ropa.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/26/actualidad/1469521831_540255.html
