El campamento de los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa se ha convertido en parte del paisaje urbano de la Ciudad de México.
“Es imposible que premien a Zerón después de lo que ha hecho”, señaló Hilda Martínez, madre de César Manuel González, uno de los desaparecidos.
Cada noche que pasa con las tiendas de campaña en pie recuerda que es un día ganado por la impunidad.
En estos dos años, el campamento se ha formado para después desaparecer.
“Exigimos una resolución sancionatoria a esa investigación”, dijo Vidulfo Rosales, uno de los representantes legales de los padres, al día siguiente de la renuncia de Zerón.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/25/actualidad/1474769505_002191.html
