Aún no figura en su agenda de trabajo en EE UU ningún encuentro con el presidente Obama.
Netanyahu pierde también el privilegio de poder dedicar el 26,3% de los fondos aportados por EE UU a la compra de armamento producido en el propio Israel.
El acuerdo firmado este miércoles con Israel significará la aportación de 38.000 millones de dólares (33.750 millones de euros) durante una década a partir de 2019 para apuntalar la superioridad militar de Israel en Oriente Próximo.
Las cuentas, sin embargo, no parecen tan claras para los analistas de defensa de la prensa israelí, que advierten de que, a veces, más es menos.
Sin duda se trata del mayor plan de ayuda en materia de defensa y seguridad a otro país en la historia de Estados Unidos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/14/actualidad/1473880210_816274.html
