Sin embargo el clima de violencia que vive Veracruz no distingue ni iglesias ni cantinas.
En la puerta de entrada un hombre cachea desde los tobillos a los hombros, a los clientes para evitar la entrada de armas de fuego y mochilas.
La música tecno suena en el lugar pero aún no ha comenzado la sesión de música circuit programada para hoy.
La escena es la siguiente: 180 jóvenes beben, bailan y se divierten en un bar de la ciudad de Xalapa.
Son las 12.21 de la noche y los sicarios huyen en el mismo vehículo en el que llegaron.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/24/mexico/1464046653_365786.html
