Junto a la acción judicial, las exigencias por parte de la sociedad civil, unida en una plataforma de organizaciones, se han concretado en la demanda de una Comisión de la Verdad en España.
Sabía que estaba condenado desde el comienzo.
Unas intenciones que fueron oportunamente aprovechadas, desde la Justicia, por quienes no tienen demasiados escrúpulos para obtener los fines que persiguen.
En este contexto se desarrolló la específica y especialmente diseñada teoría del Supremo para admitir las querellas contra mí.
No era mi caso, al ser mi promoción la primera que entró con la Constitución vigente.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/10/07/actualidad/1475865055_949154.html
