Es una isla («char» en bengalí) de limo, sin piedras ni rocas, en el inmenso río Brahmaputra.
Aquí, donde confluyen algunos de los ríos más caudalosos del planeta, el agua crea y destruye.
«La movilidad fluvial es muy esencial en Bangladesh porque hay necesidades sin cubrir en muchos lugares», subraya el doctor en medicina general Ratan Kumar Khisa.
Desde entonces ha llovido un poco, o más bien mucho, y Azam y su equipo mantienen la ilusión del primer día.
Estos chars están caracterizados por el abandono», constata Shafiul Azam, coordinador médico de un equipo con 30 profesionales entre personal sanitario y administrativo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/24/planeta_futuro/1458820325_885121.html
