No hay, sin embargo, un futbolista más indesmayable que Luis Suárez.
A buen seguro que es uno de los mejores goles a balón parado de Messi, más templado y atinado que Neymar.
Insistieron mucho, corrieron más y buscaron el desequilibrio a partir de las aceleraciones de un excelente Iniesta y de Messi.
Los azulgrana le dieron más continuidad al juego, fueron más regulares y constantes, obsesivos en desgastar y reventar al Celta.
El gol tuvo un efecto terapéutico para los azulgrana y cerró el choque para el Celta.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/14/actualidad/1455477421_823502.html
