Un ejército policial sofocó anoche el motín declarado en la superpoblada cárcel de Barrientos, en el Estado de México.
600 agentes fueron desplazados hasta la prisión para aplastar el motín.
“Esa cárcel es un pozo de corrupción”, gritaba Miguel, un exconvicto que había penado 8 años dentro.
Allí, las bandas llegaron a organizar hace pocos años carreras de caballos, ante el silencio cómplice de las autoridades.
Los familiares de los internos no dejaban de denunciar la supuesta corrupción que reina tras los muros.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/14/mexico/1465875430_139304.html