Si Birdman, la penúltima obra de Alejandro González Iñárritu, ya era una gran obra visual por la intervención de Emmanuel Lubezki, Antonio Sánchez recuerda ahora que es también una gran obra sonora.
El ganador de cuatro Grammy recordó la primera vez que conoció a González Iñárritu en Los Ángeles y cómo tiempo después le invitó a colaborar con Birdman.
Durante las casi dos horas que dura el filme, Antonio Sánchez aparecía y desaparecía del escenario.
El baterista mexicano musicalizó en vivo el filme que les dio a González Iñárritu y Lubezki el Oscar en 2015.
La batería y Antonio Sánchez son uno mismo.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/07/actualidad/1460009979_972714.html
