Brasil y Argentina, cada una a su manera, tiemblan.
Por eso, el ministro de Economía, Alfonso Prat-Gay, definió a Argentina como a “sunny spot” (un lugar soleado).
Luego, Brasil tuvo un líder obrero, que había resistido a la dictadura, y a todas las tentaciones.
Viene aderezada con ajustes y con el veneno del odio.
Y aunque la tensión política es más extrema en Brasil, la diferencia es en los márgenes.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/27/argentina/1461788900_911335.html
