En segundo término, Rousseff debe afrontar un impeachment que puede tener importantes consecuencias que trascienden su situación personal.
La justicia debe actuar hasta sus últimas consecuencias y la presidenta debe colaborar sin vacilación para aclararlo todo.
Rousseff se enfrenta a una triple tarea que puede terminar por revelarse imposible.
En primer lugar, debe hacer frente al escándalo de corrupción de la petrolera Petrobras que ha afectado de lleno al Partido de los Trabajadores (PT) llegando incluso al expresidente Lula.
Hasta el momento no han aparecido pruebas que impliquen directamente a Rousseff en la trama, pero necesita dar un golpe de timón que la sitúe definitivamente lejos de toda sospecha.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/30/opinion/1459360268_509502.html
