Pero incluso si hubiesen optado por quedarse, en Europa ya nada habría seguido igual.
El Brexit fuerza ahora a Bruselas a dar una respuesta firme.
«Hay que gestionar el divorcio, si llega, y esperemos que en ese caso sea todo por las buenas, no por las malas; pero incluso si no lo hay, el cambio en Europa es inevitable», añade la misma fuente.
En Italia hay un referéndum en otoño que puede dejar muy tocado al primer ministro Matteo Renzi.
Bruselas deberá lidiar en los próximos meses con las aspiraciones de otros países, que quieren privilegios parecidos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/23/actualidad/1466680715_329551.html
