Pero Bruselas vive relativamente ajena a esa situación: la Comisión Europea planea estrechar la vigilancia sobre España por el control del déficit.
España, con un déficit muy superior al italiano, considera que también es acreedor de mayor suavidad por parte del Ejecutivo comunitario.
Buenas noticias: no habrá sanción (o será testimonial) para España pese a incumplir sistemáticamente el déficit.
Antes, Bruselas planea enviar una carta al Gobierno español con “recomendaciones autónomas”.
España cerró 2015 con un déficit del 4,5%, tres décimas más de lo previsto.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/02/24/actualidad/1456346691_943726.html
