Soledad, silencio y frío.
Es lo que le espera a quien se adentre por tierras de la provincia de Soria en pleno invierno y durante buena parte del año.
Sin embargo, esa soledad, ese silencio y ese frío que envuelven estas comarcas reconfortan el alma del que viene huyendo de una gran ciudad.
Solo entrar en la carretera que desde Ayllón conduce a Montejo y a las ruinas de Tiermes es un alivio para los sentidos.
De esas arterias llenas de anuncios parpadeantes y atronadores por las que vagan miles de personas día y noche.
Fuente: http://elpais.com/elviajero/2016/04/07/actualidad/1460034418_573204.html
