La segunda economía mundial creó 13,12 millones de nuevos puestos de trabajo el año pasado, muy por encima de los 10 millones que se había marcado como objetivo.
A pesar de la progresiva desaceleración de la economía china, el ministro presumió de que 2015 se cerró con unos datos de empleo «estables».
China calcula que será necesario despedir a 1,8 millones de trabajadores de empresas dedicadas a la producción de carbón y acero para hacer frente al enorme problema de exceso de capacidad existente en estas industrias.
Estos dos sectores, otrora decisivos para el desarrollo del país, se han convertido en uno de los mayores problemas de la segunda economía mundial.
Durante la reciente reunión de ministros de Economía y Finanzas del G-20 celebrada en Shanghái, los altos cargos del Gobierno chino trataron de disipar las dudas sobre la solvencia de la segunda economía mundial.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/02/29/actualidad/1456745950_372507.html
