Por tanto, el mismo policía no soñaría con pedir el dinero, y tampoco usted, si se lo pidiera, se lo daría.
Pero todas estas medidas legales no serán suficientes si no logramos cambiar la actitud de la sociedad la “cultura”.
Ahora imagine el mismo policía trabajando en Burgos, por ejemplo.
Es decir, estos comportamientos “culturales” son el resultado de lo que llamamos en economía un “equilibrio” (técnicamente, un equilibrio de Nash).
Pues bien, la corrupción es un fenómeno “de equilibrio”, un fenómeno “cultural”.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/28/actualidad/1461855063_276120.html
