La sentencia destaca que la conducta de los acusados de no compartir el premio constituye un delito de apropiación indebida.
Los condenados deberán pagar una indemnización de 33.333 euros, la tercera parte del premio.
Los dos trabajadores, junto a la limpiadora, compraban un cupón todos los viernes en el sorteo del «cuponazo».
Todos habían acordado, verbalmente, que si algún día ganaban, el premio sería repartido en partes iguales.
El 7 de septiembre de 2012, una semana después de que la limpiadora comenzara sus vacaciones, el cupón que habían comprado resultó premiado con 100.000 euros.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/02/25/actualidad/1456405970_250912.html
