La construcción de un nuevo paradigma penal, proveniente de un derecho acorde a los valores del nuevo milenio, es el desafío pendiente.
El derecho penal moderno gesta, entre sus principios, el de proporcionalidad de las penas.
En los vericuetos de la historia del Derecho penal, las autoridades del Estado se adjudicaron la atribución de estipular qué delitos debían ser calificados de acción pública.
Así fue como desde el derecho que dirimía la violencia del particular contra el Estado, se saltó al derecho que dirime la violencia del Estado contra el particular.
Y por su pretendida neutralidad, la dogmática penal estipuló la paridad de condiciones para el victimario y la víctima.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/29/america/1459270030_578867.html
