Amurallados en la retaguardia con Zapata y Murillo, dos mariscales ante Ecuador, Colombia marca la diferencia con el triángulo James-Cuadrado-Bacca.
James no solo ha devuelto la alegría al equipo, y por ende a él mismo, reafirmado como el líder indiscutible.
A unos días del Clásico contra el Barcelona, el 10, cariacontecido en Madrid, devolvió la alegría a Colombia.
Y eso hizo Colombia ante Ecuador.
Colombia pasaba por encima de una selección ecuatoriana atónita ante el vendaval que tenía delante.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/30/actualidad/1459292195_692909.html
