Estos futbolistas nacidos en EE UU y de padres mexicanos tienen el corazón partido aunque la profesión va por dentro.
“EE UU es un buen lugar para empezar y progresar, porque es un deporte mucho más joven y hay mucho por hacer”, afirma.
Forma parte de la selección estadounidense desde hace cinco años y con ella participó entre otros torneos en la Copa México de Naciones.
“Siempre he vivido en EE UU y lo único que conozco de México es por mi familia”, añade.
Los jugadores de origen mexicano que están en las diferentes ligas de EE UU, explica, tienen mucho talento y por eso, dice, pueden aportar mucho a este deporte.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/08/actualidad/1465407352_020584.html
