«A Toranzo le amputaron parcialmente cuatro dedos del pie izquierdo», contó al diario La Nación Fernando Locasso, médico de Huracán.
Según explicó el capitán, el autobús perdió los frenos y estuvo «tres o cuatro minutos» aumentando la velocidad cada vez con menos control.
La mayoría de los jugadores sufrieron cortes y heridas pero de escasa gravedad, pero el accidente fue muy aparatoso.
Es una expresión argentina para expresar la suerte que tuvieron de que el accidente no tuviera mayores consecuencias.
El Huracán es un equipo de primera división de Buenos Aires con una larga trayectoria y miles de seguidores, por lo que la noticia tuvo un enorme impacto en Argentina.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/11/actualidad/1455146794_465692.html
