Los seis últimos ministros de la Casa Civil: o condenados o bajo graves sospechas de corrupción.
Podría parecer una especie de maldición el hecho de que los seis ministros de la Casa Civil (especie de primer ministro), de la era Lula-Dilma están, o en la cárcel, o investigados, o bajo sospecha de corrupción.
Aún no se sabe si la Presidenta Dilma Rousseff, en la reforma ministerial que está ultimando, cambiará a Aloizio Mercandante, el actual ministro de la Casa Civil, también él investigado.
¿Será que el cargo de ministro de la Casa Civil, una función difícil de explicar en otros países, por la ambigüedad de su función, conlleva en sus entrañas la tentación o el peligro de resbalar hacia la ilegalidad y la corrupción?
Lo substituyó en la Casa Civil, la actual Presidenta, Dilma, sobre la que hoy pende la espada de Damocles de haber podido manipular las cuentas públicas para enjugar el déficit o de haber podido financiar sus campañas electorales con el dinero de corrupción.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/09/29/actualidad/1443558464_522054.html
