El Corrupcionario mexicano clasifica los actos deshonestos de ellos (los políticos y empresarios) y todos (de cualquier mexicano).
En el Corrupcionario mexicano un “diablito” no es un personaje de la pastorela de Navidad, sino el “ingenioso artefacto de hechura nacional” para robar luz.
En las páginas del Corrupcionario mexicano hay una definición que a Legorreta le ha llamado la atención: Bisnero.
El actor de Y tu mamá también cuenta que al leer por primera vez el Corrupcionario mexicano rió mucho, con esa risa nerviosa que deja en el fondo una verdad y una frustración.
La frase la conocen los políticos, los empresarios, los funcionarios públicos y prácticamente cualquier mexicano, por ello ha sido incluida en el Corrupcionario mexicano, un libro que reúne más de 300 términos y expresiones de la corrupción en México.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/28/actualidad/1475073839_551458.html
