“Tintín y Hergé fueron como un viejo matrimonio, tuvieron altos y bajos.
Y al tener solo una, y ya bastante avanzada, tengo que escoger: o la pintura o Tintín, pero no los dos”, terminó aceptando Hergé a principios de los setenta.
Hergé llegó a tomar clases de pintura junto al artista belga Louis Van Lint para familiarizarse con el lenguaje de la abstracción.
Pero Hergé no fue solo un pintor en sus ratos libres.
Sin titulo, uno de los cuadros abstractos de Hergé EL PAÍSEl experimento coincidió con una especie de segunda juventud.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/25/actualidad/1474826019_817211.html
