En todo el mundo, estas acciones generan una cantidad de datos interminables que los expertos han bautizado como «big data».
Los datos y las estadísticas de calidad también son clave para avanzar en la agenda de desarrollo propuesta para 2030.
Diversas instituciones internacionales buscan producir información confiable, oportuna y fundamental para medir los niveles de vida y la pobreza.
Todo el día recibimos y enviamos información, ya sea haciendo transacciones bancarias o publicando en Facebook o Twitter.
Los indicadores fiables permiten establecer una base y tomar decisiones acerca de las políticas a implementar en cada país.
Fuente original: Cuando más datos significa menos pobreza | Internacional | EL PAÍS
