“No, porque si piensas ya llegas tarde”, respondió el pequeño Jopie.
La muerte de Cruyff nos ha cogido a todos con el pie cambiado, que es como a él le gustaba que jugasen los extremos en sus equipos.
Un día, su hermano Henry le preguntó si alguna vez pensaba en lo que iba a hacer antes de comenzar una jugada.
Sabíamos que estaba centrado en vencer y golear a esa enfermedad perra y atragantada que es el cáncer pero, al menos a mí, nunca se me ocurrió pensar que Cruyff podía perder este partido, quizás demasiado acostumbrado a verlo triunfar incluso cuando el marcador decía lo contrario.
El que es más hábil que sus semejantes los insulta por implicación”, le decían a Howard Roark en la película El manantial.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/25/actualidad/1458906992_281136.html