Gracias a esa dictadura la Argentina aportó uno de sus pocos vocablos al léxico global: desaparecidos se dice en castellano en muchas lenguas.
Alguien los llamó “los naufraguitos” por esas autoficciones donde sus propias zozobras y derrotas se inscriben en las derrotas y zozobras de sus padres.
Desde entonces, el gran debate, explícito o implícito, de la literatura argentina fue si había que hablar o no de todo aquello, cómo, cuánto.
En estos años su cine, por ejemplo, ganó dos oscars en Hollywood: tanto La historia oficial como El secreto de sus ojos trataban de muertos y desaparecidos durante aquella dictadura.
Entonces, hace 40 años, hubo una dictadura y fue eficaz: cambió la Argentina como ningún Gobierno en todo el siglo XX.
Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2016/06/01/babelia/1464786669_614000.html
