Un día, hace tres años, se acercaron a saludarla al acabar una competición y le pidieron que se lo firmara.
Marieke Vervoort entrenando para los Juegos de Río en la pista de Lovaina, la semana pasada.
Delmi ÁlvarezMarieke Vervoort cumplió 37 años hace tres meses, pero ya sabe dónde quiere que lancen sus cenizas cuando muera.
Marieke se marcha 12 días a una concentración en Lanzarote para preparar los Juegos y quizá no vuelvan a verse hasta después de Río.
La atleta paralímpica Marieke Vervoort en su casa de Diest (Bélgica).
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/15/actualidad/1471268175_363552.html
