El fraude duró una década de 2002 a 2012, con sucursales que operaban a lo largo de China, según el informe.
El tribunal también congeló las cuentas de los sospechosos, e incautó activos, entre ellos 127 vehículos y 43 villas.
Las otras 23 personas condenadas recibieron sentencias de prisión que oscilaban entre 3 y 14 años.
Tales servicios han proliferado a medida que los chinos buscan lugares dónde invertir sus ahorros.
Además, estas inversiones en ocasiones son comercializadas por grandes bancos que son propiedad del estado, algo que algunos inversionistas ven como una garantía implícita.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/03/02/defraudadores-chinos-van-a-prision-por-estafa-de-1-500-millones-de-dolares/
