Pero también fracasaron por que no han sido capaces de hacerle entender al gobierno que el problema fundamental es su obstinada resistencia a dejar el poder.
No comprenden que deben dejar el poder y que cada día adicional hipotecan su futuro hasta como identidad política, la que alguna vez fue sólida y profunda.
Con la excepción de la ex Yugoslavia, en la Europa postcomunista el Estado-partido abandonó el poder en paz.
Se trata de la descomposición de un régimen sin poder pero que se rehúsa a abandonarlo.
En este desesperanzador contexto, quizás no sorprenda tanto que allí sigan Maduro y Cabello, en el poder.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/14/actualidad/1471125958_127234.html
