Es el penúltimo episodio de uno de los agujeros más negros en el mandato del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon: la negligencia de los uniformados en misiones de paz.
La retahíla de casos de abusos cometidos por los cascos azules es y ha sido uno de los mayores quebraderos de cabeza de Ban.
El fervor desatado por los uniformados fue tal que llegaron incluso a atacar puestos de la UNMISS protegidos por cascos azules, sin que estos pudieran oponer resistencia.
La palma se la lleva actualmente República Centroafricana con decenas de casos de abusos sexuales a menores, muchos de ellos cometidos a cambio de dinero.
Según apunta Aids Free World, que audita la gestión de la ONU y su personal, solo 17 de los 79 vicesecretarios generales de la organización en el mandato de Ban son mujeres.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/06/actualidad/1475752244_094411.html
