Fue su propio departamento de policía el que manifestó su inquietud respecto de Young al FBI, que empezó a vigilar al joven agente.
“Responde para verificar su recepción”, escribió Young a su falso contacto, reveló la fiscalía en un comunicado.
Seis días más tarde, este miércoles, lo que creía era una colaboración con el ISIS concluyó de forma definitiva con su arresto.
En realidad, se trataba de un informante del FBI, y Young picó el anzuelo.
Otro de los conocidos de Young, Amine El Khalifi, también se declaró culpable de intentar perpetrar un atentado suicida en el Capitolio de Washington en 2012.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/03/estados_unidos/1470237837_619404.html
