La presidenta brasileña Dilma Rousseff, apartada del poder temporalmente desde el 12 de mayo, se defendió ayer en el Senado de Brasil durante más de 14 horas, interrumpidas sólo por dos pausas para comer y cenar.
Si más de 54, como es lo más probable, votan a favor, Dilma Rousseff quedará definitivamente depuesta.
A pesar de las respuestas de Rousseff, todos los especialistas siguen coincidiendo en que el impeachment se va a aprobar.
Rousseff escuchó —y contestó— las preguntas de los 51 senadores que quisieron intervenir.
Con todo, hasta el último momento el expresidente Lula, desplazado a Brasilia, trató de convencer a algunos de los senadores indecisos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/30/actualidad/1472527176_701207.html
