Se podría decir que donar médula ósea era un paso natural para mí.
La donación de médula ósea para mí fue algo muy especial, quizás lo mejor que he hecho en mi vida, además de mi hija.
A cambio de una pequeña molestia te vas a casa con la inmensa satisfacción de haber ayudado a alguien a curar su enfermedadCuando conté en mi entorno que iba a donar médula ósea la gente alucinaba.
Mucha gente piensa automáticamente en la médula espinal y se imagina grandes riesgos, pero en realidad la médula ósea se extrae mediante simples punciones en la cadera que solo requieren un día de hospitalización.
Ya casi se me había olvidado que estaba inscrito como donante cuando dos años después, en 2010, me llamaron para decirme que había un paciente que podía necesitarme.
Fuente: http://elpais.com/verne/2016/09/16/articulo/1474025757_951241.html
