Lo inevitable ha terminado por ocurrir y el norte de Siria se ha convertido en campo de batalla entre dos aliados de Estados Unidos (EE UU), para mayor preocupación de Washington.
Las milicias kurdas denunciaron igualmente ataques en varios puntos a lo largo del territorio que controlan al sur de la frontera turco-siria.
En uno de los combates más sangrientos, en la villa de Amarinah, la aviación turca mató a 25 “terroristas” de las milicias kurdas, según las Fuerzas Armadas de Turquía.
Previamente, las SDF habían alcanzado dos tanques turcos, matando a un soldado e hiriendo a otros tres.
Los yihadistas del ISIS se han retirado rápidamente de la zona en disputa y han dejado un vacío por el que los dos aliados estadounidenses se han aprestado a combatir.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/29/actualidad/1472486545_576015.html
