“Dormíamos tirados sobre las frazadas que pudimos recoger y comíamos gracias a cubanos que nos llevaron comida”, relata el joven Méndez.
Un hecho inéditoLa protesta de los cubanos, que se extendió durante casi un mes, terminó con una deportación masiva de 121 de ellos.
“A mí me daba miedo, los policías me daban malas sensaciones, pensaba que ya no íbamos a salir”.
El Ministerio de Interior argumentó en un comunicado que cumplió las “órdenes judiciales pertinentes” y que 29 personas que pudieron demostrar su permanencia legal en el país fueron liberadas.
Uno de los abogados de los cubanos detenidos, Juan Pablo Albán, denunció varias irregularidades: “La forma en la que fueron mantenidos cuando estaban detenidos, la negación de la libertad, la violación del debido proceso y la expulsión colectiva a un país donde su libertad e integridad están en riesgo”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/14/america/1468533193_336991.html
