La semana pasada, el Tribunal Supremo de China ha aprobado que se le aplique la pena capital.
China es el país que más ejecuta del mundo, según Amnistía Internacional.
“Este caso muestra la falta de transparencia en el proceso de revisión de la pena de muerte.
“No está claro cómo se toman las decisiones de condenar a muerte o cómo se cumplen las ejecuciones”, apunta Poon.
Muchos ciudadanos ven con horror la condena a muerte de alguien que bien podría ser cualquiera de ellos.
Fuente original: El aldeano que galvaniza a China contra la pena de muerte | Internacional | EL PAÍS
