La fiscalía norirlandesa había anunciado en febrero de 2015 que tenía evidencias sólidas para procesar a Seamus Daly.
Las víctimas esperaban ver en la cárcel a alguno de los responsables del atentando más sangriento del conflicto norirlandés, por el que aún no hay culpables 18 años después.
Los dos españoles que murieron fueron el niño Fernando Blasco Baselga, de 12 años, y la monitora Rocío Abad, de 29, que participaban en un curso de verano.
Gallagher había solicitado a esa instancia judicial, en nombre de varias familias de las víctimas, una revisión de la decisión adoptada por Londres en septiembre de 2013.
«Ahora tendremos que revaluar la situación y analizar con nuestro equipo legal cuál es la mejor manera de seguir avanzado», afirmó hoy Gallagher.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/01/actualidad/1456852469_059433.html
