Vencido por el acoso del Bayern, el Atlético se vio forzado a encaramarse al muro, ese dique frente a Oblak que escolta como casi nadie.
De nuevo lo comprobó el Bayern, esta vez el de Ancelotti, que aún tiene algún que otro matiz del de Guardiola.
A la zaga de Ancelotti le cuesta bloquear los espacios y los puntas del Atlético son linces en la materia.
Directo a la mandíbula el Atlético, más sobón de la pelota el Bayern.
Dos estilos, un cruce de caminos entre dos aspirantes al podio del que de nuevo salió vencedor el cuadro español.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/28/champions/1475095649_666810.html
