Argumentan que necesitan tiempo para adaptar el programa informático, pero el Banco de España les apremia para acabar con esta situación irregular.
El objetivo es que no se pongan barreras excesivas a rivales sin red de cajeros, en alusión a ING, Evo Banco o Mediolanum.
Esto se debe traducir en fuertes descuentos sobre tarifas actuales, que pueden llegar a 4 euros.
Es decir: la tasa no debe superar los 0,65 euros.
Según Adicae, la banca cobra entre 2,5 y 4 euros a sus clientes cuando van a cajeros de redes distintas de las suyas.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/15/actualidad/1444934353_214162.html
