Esta vez le tocaba evitar un festín de Messi, Neymar y Suárez, lo que en sus circunstancias resultaba una aventura colosal.
Nadie acosó a Juan Carlos, que libre como un pajarillo enganchó y desenganchó la pelota, él solito.
En plena fase de estudio, Juan Carlos, meta local, entregó la cuchara de mala manera.
Juan Carlos evitó el tanto del charrúa, el séptimo penalti fallado por el Barça en esta Liga.
Messi le concedió una falta directa y el balón se estrelló en el poste derecho de Juan Carlos.
Fuente: http://deportes.elpais.com/deportes/2016/03/03/actualidad/1457043685_054469.html
