“Largo viaje… dura más de tres horas y las obras hoy en día duran 90 minutos sin intermedio.
Esta porción de la población sigue representada, mayoritariamente, por la época dorada de la dramaturgia del país, por Tennessee Williams, Eugene O’Neill, Arthur Miller y Edward Albee.
“Puedes hacer otra vez Largo viaje hacia la noche, pero lo cierto es que esos personajes ya no nos hablan a nosotros realmente; al menos, no tal y como somos ahora”, dijo entonces Letts.
Quizá el electorado está gritando un “Stella” pueril para que alguien ponga a punto sus miserias y les dé crédito.
¿Es, por fin, momento de ampliar la plantilla en las vacas sagradas y mirar a la mal llamada “América profunda” con un prisma renovado?
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/01/actualidad/1464801046_300821.html
