La colección cuestiona la rígida estructura que sostiene la industria de la moda.
De su éxito o fracaso, tomará buena nota la industria de la moda.
Una modelo durante el desfile de Burberry.
¿O deben mantenerse los tiempos dilatados para que la moda no pierda su carácter de aspiración y de sueño?
La explicación queda patente en las salas de la mítica librería Foyles del Soho donde se celebró el desfile.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/20/estilo/1474379061_478328.html
