No existe una discusión seria ahora en el PP sobre la figura de Rajoy como su mejor y único cabeza de cartel.
La misma dejada neutralidad ha presidido su arbitraje ante el duelo sin cuartel de estos años entre Santamaría y Cospedal.
Mientras tanto, en el PP cunde un grado de desánimo y malestar mucho mayor al que trasciende.
Rajoy confesó a sus íntimos: “¿Ya sabéis, verdad, es que no se soportan?”.
Un amigo de Rajoy gallego y hostelero preparó una mariscada en un salón del hotel donde se agruparon con el presidente Cospedal y los ministros.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/04/23/actualidad/1461430584_445042.html
