«Los sucesos tienen para la junta ejecutiva de VW y para mí, personalmente, una prioridad absoluta», añadió.
Según el Bild am Sonntag, el jefe de VW en EE UU, Michael Horn, recibió un correo electrónico fechado el 15 de mayo de 2014, donde se mencionan las posibles consecuencias económicas que podría tener el escándalo para la firma y donde también sugiere la recompra de los modelos afectados en EE UU para posteriormente enviarlos al extranjero.
«No se puede ofrecer una explicación fundada sobre el dramático aumento de las emisiones NOx (óxido de nitrógeno).
«En el peor de los casos, el escándalo podría amenazar la propia existencia del grupo».
«Si la cúpula ejecutiva estaba al corriente de la existencia del software ilegal todo el consorcio quedaría bajo la sospecha de haber cometido un engaño deliberado», señala el periódico.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/02/14/actualidad/1455459515_923734.html
